11 may 2013
Primavera
La primavera nos abraza con el fulgor de los pétalos, con la suavidad del sol, con el arcoiris terrenal de las flores... es como un cuento de hadas que no termina, hasta que empieza el verano, pero ¿realmente termina?
Yo creo que una parte de la primavera yace durante todo el año en nuestro corazones, esa semilla en nuestro corazón que regamos y florece teñida de sangre como una rosa. No nos equivoquemos, la primavera es la estación que nunca muere.
Es hora de dar rienda suelta al amor y a todo lo que ello implica: mejillas sonrojadas, cartas cursis y sentimientos que palpitan en nuestro pecho, pero sobre todo cartas cursis.
No dejes que la flor de tu corazón se vuelva mustia, no hay nada malo en el amor, pese a que hoy en día pueda parecerlo. La muerte apacigua los cuerpos pero el amor resurge de la lápida y crece, el amor es el alma inmortal del hombre
¡Amad!
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