16 jul 2013

Quizá solo un día de verano

Hoy me desperté  en una cama distinta, engullido por el colchón desconocido y con las sábanas pegadas con sudor a mi piel.

El pueblo es aquel lugar al que estas deseando ir y del que estas deseando escapar. Por las mañanas cuando el sol se cuela vigoroso por la ventana es un buen momento para filosofar.

Ayer dormí por primera vez en mi pueblo, y aun por el colchón blando y el calor inaguantable he de decir que lo echaba de menos, no sé, puede que sea la insolación matutina pero aqui, ante la ventana y con la luz arrancándome gotas de sudor puedo decirlo: el pueblo es un lugar maravilloso.

Puede que tras los tres meses de verano que están por venir cambie de opinión, es probable que la canícula me haga resarcirme pero se respira tanta paz ahora frente a la ventana y el canto de los pájaros es tan dulce que solo me queda sonreir. cada estación tiene su hogar y verano nació en un pueblo como el mio, de eso estoy seguro.
Estoy deseando empezar el día, pero es verano y no hay prisa, primero voy a recuperar el sueño que vendedor ambulante me ha quitado.

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